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Asamblea de Iglesias Cristianas nació en
la ciudad de Nueva York en el año 1939, un día de las
Madres.
En mayo de 1934 el evangelista mejicano
Francisco Olazábal, celebró una poderosa campaña bajo carpa,
de evangelización y sanidad divina, en el pueblo de Rió
Piedras. Producto de aquella campaña lo fue el Rev. Carlos
Sepúlveda, un pastor presbiteriano en Mayagüez, que se
acercó allí y fue impactado por la experiencia de
Pentecostés y los milagros de sanidad divina que presenció.
Al concluir la misma, el Rev. Sepúlveda aceptó acompañar al
evangelista Olazábal a la ciudad de Nueva York y de allí a
California donde fue instalado como pastor del Templo Bethel
de Los Ángeles. En el año 1936 volvió el Evangelista
Olazábal a celebrar otra campaña en Puerto Rico, en el
pueblo de Ponce y San Juan, siendo nuevamente acompañado por
el Rev. Sepúlveda, a quien esta vez dejó pastoreando una
pequeña iglesia en la playa de Ponce. Luego fue llamado a
pastorear una iglesia en El Paso, Texas, EE.UU. En el año
1937, el Evangelista Francisco Olazábal fallece en un
accidente automovilístico en Texas, y a raíz de su muerte
los líderes de la obra por él fundada, Concilio
Latinoamericano de Iglesias, presidida por el Rev. Miguel
Guillén, comenzaron a cambiar las normas, a ser
exclusivistas. Trataron de declararse vitalicios en sus
puestos y aprobaron acuerdos desatinados provocando que en
la Convención de 1938 el grupo de puertorriqueños que allí
asistió, capitaneados por los reverendos Sepúlveda, Frank
Hernández, Felipe González Sabater y Gilberto Díaz
decidieran separarse del Concilio.
En el 1939, el Día de las Madres y en el
Templo Bethel del 110, calle 114 de Nueva York se reunieron
los reverendos Carlos Sepúlveda, Felipe Sabater (que era
pastor) Frank Hernández, Angel Robles, Frank Alexander, Max
Padovani, Gilberto Ortiz y otros, y acordaron organizar un
movimiento evangelizador y misionero de hispanos, dirigidos
por hispanos y para trabajar entre los hispanos, bajo el
nombre de Asamblea de Iglesias Cristianas, siendo
incorporada en el mes de mayo en Washington, D.C.
Seguidamente comenzaron a abrirse nuevas obras en el Este de
Estados Unidos, Chicago, California, Pennsylvania, Nueva
Jersey y se hicieron planes para establecerse en Puerto Rico
y Santo Domingo.
El comienzo en Puerto Rico...
Los pioneros de la obra en Puerto Rico
fueron en este orden, el misionero Frank Hernández, los
esposos Fernanda y Ernesto Carrasquillo, así como el
infatigable Gregorio "Gollito" Andino. El primero, fue uno
de los fundadores de AIC, que dejó el pastorado en Nueva
York, para abrir la obra en la isla. Por su parte, la
hermana Fernanda Falero que viajó sola desde Nueva York para
trabajar en el campo misionero, conoció a quien habría de
ser su esposo, el misionero local Ernesto Carrasquillo. Los
esposos Carrasquillo fundaron la Iglesia Betania, en
Santurce, considerada como iglesia madre y semillero de
misiones en Puerto Rico y en diversos países. Se recuerda
con cariño muchas experiencias de trabajo, sacrificio y
fidelidad de los esposos Carrasquillo en beneficio de la
obra del Señor.
De otro lado, "Gollito" Andino fue
incansable en el trabajo de abrir iglesias, y magnífico
anfitrión para todo aquel que llegaba a Puerto Rico,
contándose de él, muchas anécdotas y graciosas ocurrencias.
Como amante de la poesía, escribió en bellos versos, la
historia de la conocida Iglesia Bethel de Ponce, cuyo templo
se edificó en el terreno donado por el patriarca Felipe G.
Sabater.
Años más tarde, los esposos Roberto y
Delta Madera efectuaron un esforzado trabajo, dando lo mejor
de sus energías y recursos para la expansión del trabajo en
la isla. Por su parte, el recordado ex-obispo Angel Rivera
también contribuyó significativamente en el desarrollo de la
obra en Puerto Rico.
La personería jurídica del Concilio
Asamblea de Iglesias Cristianas, Inc. fue reconocida con
fecha 15 de febrero de 1949, bajo el número 31-F, en el
registro del Departamento de Estado, del Estado Libre
Asociado de Puerto Rico, en la ciudad de San Juan.
Por muchos años el trabajo en la isla fue
considerado como Campo Misionero. Por este tiempo el
liderazgo recayó en el ministro Joaquín Chico, que trabajó
con ahínco y perseverancia, hasta lograr que la obra en
Puerto Rico se consolidara.
Desde 1961 y por veinte años, la
administración del Rev. Joaquín Chico promovió el
crecimiento de iglesias por todas partes. En 1962, se
estableció un fondo de ayuda rotativa bajo el lema "Uno para
todos y todos para uno". En 1979, se logró el reconocimiento
de Puerto Rico como el cuarto Distrito del Concilio Asamblea
de Iglesias Cristianas, Inc. Al dejar la supervisión,
Joaquín Chico entregó bajo inventario, ciento doce iglesias,
sin contar los campos misioneros locales.
A partir de junio de 1981, asumió la
supervisión el Rev. Efraín Andino Morales. Durante la
gestión de Andino, el Instituto Teológico en Puerto Rico
llegó a tener cerca de veinte ramas. Asimismo se adquirió el
Campamento y Centro de Convenciones “Shaddai”, que tiene una
extensión de veinticinco cuerdas, localizado en el barrio
Río Lajas del municipio de Dorado.
La obra en Puerto Rico sigue creciendo,
los frutos de la semilla sembrada se recogen. El Distrito de
Puerto Rico aumenta su territorio ganando almas para el
Señor, estando dirigido por los reverendos, Herson Pérez,
Efraín Márquez y El Rev. Miguel Vellón, quien es el actual
Supervisor. Hoy contamos con 165 iglesias, a lo largo y
ancho de la Isla del Cordero.
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